lunes, 18 de agosto de 2008

Un hombre que se despellejaba a sí mismo

En mitad de la noche me he despertado sobresaltado por la imagen de un hombre que se comía a sí mismo. Miento. Matizo. Un hombre que se despellejaba a sí mismo. Bailaba sobre un escenario a modo de stripper y, cuando ya no le quedaba ropa de la que despojarse, se deshacía poco a poco de la piel hasta quedar realmente desnudo. Imagino que muchos de vosotros ya tendreis en la cabeza el videoclip de Robbie Williams, Rock DJ, y aunque no ha sido exactamente la imagen de ese vídeo la que me ha recorrido la mente esta noche mientras dormía, puede servir para ilustrar lo que he visto en sueños.

He sentido una mezcla entre asco y pavor. Sobre todo en la última parte, en la que va más allá de la piel y se arranca incluso los músculos. Personalmente, pienso que esa parte del vídeo sobra, es de mal gusto. Seguramente en su momento buscaba el morbo o la polémica. Como no podía volver a conciliar el sueño, me he levantado de la cama y he recorrido el corto pasillo de mi apartamento hasta llegar a la cocina, que tiene una barra americana de esas que dan al salón, todo en uno. Me he servido un vaso de leche y al salir de la cocina para sentarme en el sofá del salón me he cruzado de frente con mi imagen reflejada en un espejo que tengo sobre la pared.

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He sentido una mezcla entre asco y pavor. Hacía tiempo que no me miraba al espejo sin las vendas (al menos en las partes de mi cuerpo que tengo más afectadas por mi último ataque de auto-canibalismo) y me he dado cuenta de que tengo que cuidarme más. He de reconocer que el contraste entre el blanco de la leche con el rojo de mi carne, desprovista en muchas partes de piel, impacta a cualquier hijo de vecino.

La leche no me ha ayudado a recuperar el sueño. He llamado a Pol. Es uno de mis mejores amigos, uno de los pocos que sería capaz de coger a estas horas el teléfono, escuchar mi falta de autoestima provocada por la imagen que acabo de ver en el espejo -pero que bien sé que va mucho más allá, como por ejemplo la falta de inspiración creativa- y después animarme y aconsejarme para volver a la cama y despertarme con la sensación de que hoy puede ser un gran día.

2 comentarios:

Cristina dijo...

Wow!

Yo también he sentido asco y pavor porue con esa manera de escribir también "te he visto" frente al espejo...

Cuídate, muchacho!

Pumpun Dixital dijo...

pues yo me estoy haciendo un pelín vegetariano, no se, guárdame la PLANTA de tu pié.

abrazo

chiu